La autolesión no suicida (NSSI) se define según la “Sociedad Internacional para el estudio de la autolesión” como la lesión deliberada y auto-inflingida de tejidos corporales, sin intento de suicido y para fines no sancionados por la sociedad (ISSS,2010). Se le conoce también como conducta autolesiva, automutilación, autolesión o autolesión deliberada (aunque algunos de estos términos, tales como la autolesión, no distinguen entre intentos suicidas y no suicidas).
“Elaboración detallada”
Como tal, NSSI se diferencia de las conductas suicidas que implican intención de morir, sobredosis de drogas, y comportamientos sancionados socialmente realizados como exteriorización/demonstración o por razones estéticas (por ejemplo piercings, tatuajes). Aunque el corte es uno de los comportamientos más conocidos de la autolesión no suicida (NSSI), ésta también puede presentarse de otras muchas maneras, incluyendo, pero sin limitarse, a quemarse, arañarse, autogolpearse o romperse huesos, si se realizan con la intención de dañarse a sí mismo. Las lesiones resultantes pueden ser leves, moderadas o graves.